La historia del uniforme del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) es, en realidad, la historia de la policía moderna en España: una sucesión de transformaciones que reflejan cambios institucionales, sociales y funcionales.
- 1825 – Cuerpo de Celadores Reales: La primera fuerza policial uniformada en España se creó ese año. Aunque su implantación fue limitada —no alcanzó a desplegarse por todo el territorio— marcó el inicio de lo que hoy conocemos como policía uniformada.
- 1833 – Salvaguardia Real de Caballería: Con la llegada de Isabel II se estableció este cuerpo, pensado para proteger la Corte y sus alrededores. Fue otro paso hacia una estructura policial organizada.
- A lo largo del siglo XX, la Policía evolucionó con distintas denominaciones y funciones: surgieron unidades motorizadas en 1922, guardias ciclistas en 1925, cuerpos de asalto y seguridad con uniformes de época, mostrando la adaptación de la institución a las necesidades de cada momento.
- 1941–1978 – Policía Armada: Tras la Guerra Civil, nace este cuerpo cuya vestimenta gris-azulada fue conocida popularmente como la de “los grises”.
- 1978–1986 – Policía Nacional (transición): Con la aprobación de la Ley que sustituye a la Policía Armada, el cuerpo adopta un uniforme de color marrón carmelita. Este periodo marca el tránsito hacia la modernización policial.
- 1986–actualidad – Uniforme azul marino: Tras la unificación definitiva del cuerpo, se establece el uniforme azul. Desde entonces ha evolucionado en diseño, materiales y ergonomía, adaptándose a las exigencias operativas modernas.
Por qué ha cambiado tanto el uniforme
Las modificaciones en la uniformidad policial no han sido meramente estéticas: responden a transformaciones profundas en la estructura, las funciones y la filosofía de la seguridad pública en España. Entre los motivos más relevantes están:
- Transformaciones institucionales y políticas: Cada cambio de régimen, de estructura policial o de organización estatal trajo consigo ajustes en la imagen y simbología del cuerpo.
- Nuevas funciones y modernización operativa: La incorporación de patrullas motorizadas, unidades especiales, policía científica, operativos antidisturbios o antiterroristas exigió uniformes más funcionales, cómodos y adaptados al tipo de actuación.
- Normativa de uniformidad: El marco legal regulador —como el Real Decreto 1484/1987 y la Orden de 6 de marzo de 1989— establecen los tipos de uniforme, su uso según destino y servicio, y las características técnicas de las prendas.
Más allá del uniforme: identidad, historia y modernización
- El uniforme de la Policía sirve como símbolo de autoridad y confianza. Su evolución representa también una transformación profunda en cómo la sociedad entiende la seguridad.
- Recientemente, la institución ha realizado exposiciones históricas que permiten a la ciudadanía valorar este legado: uniformes antiguos, de gala, motorizados, de épocas complicadas… todos forman parte de la memoria colectiva.
- Además, el uniforme actual está diseñado pensando en comodidad, operatividad y versatilidad: no es lo mismo un agente en patrulla que otro perteneciente a unidades especiales, por lo que existen diferentes modalidades: uniforme de diario, uniforme de gala, uniformes técnicos, de intervención, etc.
El uniforme del CNP no es un simple conjunto de prendas: es un testigo vivo de la evolución de la seguridad en España. Con más de dos siglos de historia, cada cambio en su estética y funcionalidad refleja un contexto histórico, social o institucional diferente. Conocer esta evolución ayuda a entender mejor la transformación del cuerpo, sus valores y su papel en la sociedad.
