Los ciberdelincuentes se hacen pasar por trabajadores del banco, alertan de un supuesto cargo sospechoso y ofrecen enviar a alguien al domicilio para recoger la tarjeta. La Policía Nacional advierte de que este engaño puede permitirles acceder al dinero de sus víctimas.
La Policía Nacional ha lanzado una nueva advertencia sobre una modalidad de fraude que combina la ingeniería social con la recogida presencial de tarjetas bancarias. El objetivo de los delincuentes es ganarse la confianza de la víctima, generar una sensación de urgencia y conseguir que entregue voluntariamente su tarjeta.
La estafa comienza con una llamada telefónica aparentemente legítima. Al otro lado, una persona afirma trabajar para la entidad bancaria y comunica que se ha detectado un movimiento sospechoso o un acceso no autorizado a la cuenta. A partir de ese momento, utiliza el miedo y la urgencia para convencer a la víctima de que debe actuar inmediatamente.
Así funciona la nueva estafa de la falsa llamada del banco
El procedimiento se desarrolla en varias fases. Los delincuentes buscan que la víctima crea que su dinero está en peligro y acepte una solución que, en realidad, forma parte del engaño.
1. Una llamada que alerta de un supuesto fraude
El primer contacto se produce mediante una llamada en la que el estafador se identifica como gestor o empleado del banco.
Durante la conversación, informa de un supuesto cargo de importe elevado o de una operación que la víctima no reconoce. La intención es provocar preocupación y conseguir que la persona actúe sin comprobar si la información es verdadera.
2. El delincuente ofrece una falsa solución
Una vez que la víctima está alarmada, el supuesto trabajador bancario le explica que es necesario proteger la cuenta y le propone una solución aparentemente sencilla: recoger la tarjeta bancaria en su domicilio.
Para reforzar el engaño, puede asegurar que un empleado de la entidad acudirá personalmente a la vivienda. Sin embargo, la persona que se presenta no tiene por qué pertenecer al banco, sino que puede formar parte de la organización criminal.
3. La víctima entrega la tarjeta bancaria
Este es el momento clave de la estafa. Si la víctima entrega su tarjeta, los delincuentes consiguen un medio de pago que pueden utilizar para realizar compras o intentar retirar dinero.
El riesgo aumenta si también han conseguido el PIN, las claves bancarias u otros códigos de seguridad. Con esa información, pueden intentar realizar operaciones fraudulentas o acceder a servicios financieros.
La Policía Nacional advierte de que los delincuentes pueden actuar con rapidez, por lo que reconocer el engaño antes de entregar la tarjeta resulta fundamental.
¿Qué debes hacer si recibes una llamada sospechosa?
Ante una llamada en la que alguien afirma que existe un problema urgente con tu cuenta bancaria, lo más importante es mantener la calma y no seguir las instrucciones sin verificar su autenticidad.
Estas son algunas medidas para protegerte:
- No entregues tu tarjeta bancaria a desconocidos, aunque aseguren trabajar para tu banco.
- No facilites el PIN, las contraseñas ni los códigos de verificación recibidos por SMS.
- No confíes únicamente en el número que aparece en la pantalla del teléfono o en la identidad que declara tener la persona que llama.
- Cuelga y contacta con tu entidad bancaria utilizando el número oficial de su aplicación, su página web o el que figura en tu tarjeta.
- Si detectas una operación sospechosa, solicita al banco que compruebe los movimientos y adopte las medidas de seguridad necesarias.
Una entidad bancaria puede contactar con sus clientes para informarles de posibles incidencias, pero no debes aceptar una recogida de tu tarjeta en casa como una medida de seguridad sin verificarlo por un canal oficial.
¿Qué hacer si ya has entregado la tarjeta?
Si has entregado tu tarjeta o crees que los delincuentes han conseguido tus datos bancarios, es importante actuar inmediatamente.
En primer lugar, contacta con tu banco para bloquear la tarjeta y revisar los movimientos de la cuenta. Si has facilitado contraseñas o códigos de acceso, informa también a la entidad para que pueda proteger tus servicios bancarios.
A continuación, conserva las llamadas, los mensajes y cualquier dato que pueda ayudar a identificar a los responsables. Presenta una denuncia ante la Policía Nacional y aporta toda la información disponible.
La rapidez puede ser determinante para limitar los daños económicos y facilitar las actuaciones posteriores.
Esta modalidad de fraude demuestra que los delitos relacionados con la tecnología no siempre necesitan programas informáticos complejos. En ocasiones, el principal instrumento del delincuente es la manipulación psicológica.
La ingeniería social consiste en utilizar el engaño para conseguir que una persona revele información confidencial, entregue dinero o realice una acción que normalmente no llevaría a cabo.
En este caso, los estafadores combinan varios elementos: suplantación de identidad, una falsa incidencia bancaria, presión para actuar rápidamente y contacto presencial para recoger la tarjeta.
El método se apoya en una situación que puede resultar creíble para la víctima: la posibilidad de que alguien haya accedido a su cuenta. Por eso, incluso una persona precavida puede verse afectada si no comprueba la información antes de actuar.
La prevención es fundamental frente a las estafas bancarias
La Policía Nacional insiste en la importancia de desconfiar de las solicitudes inesperadas de información bancaria y de no entregar tarjetas ni claves a personas cuya identidad no se haya verificado.
Si existe una incidencia real con una cuenta, debe comprobarse directamente con la entidad financiera a través de sus canales oficiales. No es necesario aceptar instrucciones urgentes de una persona que llama ni permitir que un supuesto trabajador recoja la tarjeta en el domicilio.
La colaboración ciudadana y la denuncia de estos hechos también resultan importantes para detectar patrones de actuación y facilitar la investigación de posibles redes de estafadores.
Para conocer otras recomendaciones y avisos de seguridad, se puede consultar la información publicada por la Policía Nacional.
La conclusión es sencilla: si alguien te llama para alertarte de un supuesto fraude y te pide la tarjeta bancaria, no se la entregues. Cuelga, verifica la situación con tu banco y denuncia cualquier intento de estafa.
