La denominada Operación “Resolución Absoluta” (Operation Absolute Resolve) se enmarca en un contexto de tensión prolongada entre Estados Unidos y el régimen venezolano, motivada por acusaciones reiteradas de narcotráfico, crimen organizado transnacional, violaciones de derechos humanos y desestabilización regional.

Desde hace años, tribunales federales estadounidenses habían emitido acusaciones formales contra miembros de la cúpula venezolana, incluyendo al propio Nicolás Maduro, por presuntos delitos de narcotráfico y colaboración con organizaciones criminales. Estas causas judiciales sirvieron de base para justificar, desde la óptica estadounidense, una operación de carácter excepcional.

Fase I: Diseño estratégico y evaluación legal

La fase inicial consistió en una planificación prolongada que implicó a distintos niveles del aparato estatal estadounidense:

  • Consejo de Seguridad Nacional
  • Departamento de Defensa
  • Departamento de Justicia
  • Agencias de inteligencia

Durante esta etapa se analizaron escenarios de intervención, riesgos de escalada regional, posibles respuestas militares venezolanas y consecuencias diplomáticas.

Debate jurídico

Uno de los puntos más delicados fue el encaje legal internacional de una operación de captura extraterritorial de un jefe de Estado en ejercicio. Desde la perspectiva estadounidense, la operación se justificó como una acción de cumplimiento de la ley frente a un individuo acusado formalmente, mientras que gran parte de la comunidad internacional la interpretó como una violación de la soberanía nacional.

Fase II: Obtención de inteligencia y confirmación del objetivo

Durante semanas —o incluso meses— se llevó a cabo una labor intensiva de inteligencia basada en:

  • Vigilancia técnica (señales, comunicaciones, geolocalización).
  • Análisis de imágenes satelitales.
  • Fuentes humanas en el entorno de poder venezolano.

El objetivo era reducir al mínimo la incertidumbre sobre la localización, rutinas y sistemas de seguridad del presidente venezolano.

Identificación del momento óptimo

La operación no se activó hasta que se consideró que concurrían tres factores esenciales:

  1. Ubicación confirmada del objetivo.
  2. Nivel de seguridad manejable.
  3. Capacidad de extracción rápida sin prolongar el enfrentamiento.

Fase III: Preparación operativa y despliegue previo

Horas antes de la intervención, se habría activado un amplio dispositivo de apoyo, destinado a:

  • Asegurar la superioridad aérea.
  • Neutralizar posibles interferencias externas.
  • Garantizar rutas de entrada y salida seguras.

Este despliegue no tenía como finalidad una ocupación territorial, sino crear una ventana temporal de control absoluto.

Fase IV: Ejecución de la intervención

La fase crítica de la operación se produjo de madrugada, con la participación de unidades de operaciones especiales altamente entrenadas.

Características de la intervención:

  • Duración limitada.
  • Uso de fuerza selectiva.
  • Prioridad absoluta a la captura del objetivo sobre el enfrentamiento.

Las fuerzas intervinientes neutralizaron los elementos de seguridad inmediatos y procedieron a la detención de Nicolás Maduro, evitando, según la versión oficial estadounidense, daños colaterales innecesarios.

Fase V: Extracción y traslado internacional

Una vez asegurado el objetivo:

  • Se activó el protocolo de extracción aérea.
  • El detenido fue trasladado fuera del espacio soberano venezolano.
  • Posteriormente fue conducido a territorio estadounidense para quedar a disposición judicial.

Esta fase era crítica, ya que cualquier retraso podía haber desencadenado una respuesta militar o popular de mayor envergadura.

Fase VI: Impacto inmediato y reacción internacional

La operación provocó una condena inmediata por parte de numerosos Estados y organismos internacionales, que denunciaron:

  • Violación del principio de soberanía.
  • Uso unilateral de la fuerza.
  • Precedente peligroso en derecho internacional.

Otros actores, en cambio, defendieron la operación como una acción excepcional contra el crimen organizado transnacional.

Situación interna en Venezuela

Tras la captura de Maduro, Venezuela entró en un período de alta inestabilidad política, con:

  • Reorganización de la cúpula del poder.
  • Movilizaciones sociales.
  • Incertidumbre institucional.

Análisis jurídico y de seguridad

  • Se cuestiona la legalidad de la operación sin mandato multilateral.
  • Se abre el debate sobre los límites de la jurisdicción penal extraterritorial.

Desde la óptica de la seguridad

  • La operación se considera un ejemplo de intervención quirúrgica basada en inteligencia.
  • También se advierte del riesgo de normalizar acciones unilaterales de este tipo.

La Operación “Resolución Absoluta” representa uno de los episodios más complejos y controvertidos de la política internacional reciente. Más allá de su resultado inmediato, plantea interrogantes profundos sobre soberanía, legalidad, seguridad internacional y uso de la fuerza, convirtiéndose en un caso de estudio obligado para analistas, juristas y profesionales de la seguridad.ante años por expertos en seguridad, juristas y analistas geopolíticos.