Debes saber que el Principio de Pareto puede ayudarte a conseguir mejores resultados y alcanzar el éxito. ¿Quieres saber cómo? En este artículo te contaré qué es y cuál es su objetivo principal y cómo aplicarlo para estudiar tus oposiciones.
¿Te has preguntado alguna vez cuál es el secreto de determinadas personas para conseguir cosas muy importantes haciendo muy poco? Seguro que conoces a alguien que emplea muy poco tiempo estudiando y saca unas notas estupendas o ganando mucho dinero trabajando pocas horas o siendo altamente productivo trabajando y/o estudiando aunque trabaje y/o estudie durante 2 ó 3 horas al día (de lunes a viernes) solamente. ¿Qué es lo que hacen estas personas que no haces tú?, ¿cuál es su secreto?, ¿cómo lo consiguen? Lo más importante: ¿qué puedes hacer para conseguirlo tú también? La respuesta está en aplicar el Principio de Pareto
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¿Qué es el principio de Pareto?
El Principio de Pareto fue ideado por el economista y sociólogo italiano Vilfredo Pareto en el año 1895. Su aplicación desde entonces ha sido universal y ha ayudado a mejorar la eficacia de las personas que lo han puesto en práctica. No solo como técnica a aplicar al estudio sino también en las labores cotidianas del día a día.
Este principio es también denominado “regla 80-20” o “distribución A-B-C”, “ley de los pocos vitales” o “principio de escasez del factor”. Quiere decir que un 20% de lo que hacemos produce un 80% de resultados. Y a la vez, un 80% de lo que hacemos produce un 20% de resultados. Con lo cuál debemos trabajar sobre ese 20% de tareas que ofrecen mejores beneficios finales.
¿Y qué es lo que Vilfredo Pareto quería decirnos con esta regla del 80-20? De lo que nos habla con su método es de la productividad. De cómo las personas podríamos mejorar nuestra eficacia mediante el esfuerzo de ese 20% de tareas o funciones que verdaderamente nos generan resultados.
La importancia del 20% de las tareas
Para comprenderlo mejor pongamos un par de ejemplos. De toda la ropa que tienes en un armario, solo un 20% de ella es la que usas y vistes con frecuencia. El 80% restantes de las prendas permanecen ordenadas en el armario. O si nos fijamos en una cartera o monedero, de entre todas las tarjetas que hay en él, solo un 20% de ellas son las que utilizas con frecuencia. El 80% restante están instaladas en tu bolsillo esperando a ser usadas.
Lo que Pareto pretendía decir es que la productividad o eficacia de las cosas y del ser humano puede mejorarse a través del esfuerzo sobre ese 20% de tareas o funciones que generan el mejor de los resultados. Sin embargo, el ser humano tiende a no aplicar su esfuerzo sobre ese porcentaje y a moverse en la franja del 80% de acciones que no son tan provechosas.
Un principio que desde su aparición ha sido probado en multitud de facetas y ámbitos de la sociedad, como la política y la economía. Sin ir más lejos, en el reparto de los bienes naturales y la riqueza mundial, el 20% de la población es quien ostenta la riqueza y poder político.
¿Cómo aplicar la teoría de Pareto en la preparación de oposiciones?
Como regla encaminada a la mejora de tu productividad, el Principio de Pareto puede ser un excelente aliado de cara a aprovechar el máximo el tiempo de estudio de oposiciones.
Esta claro que durante la preparación de una oposición no hay tiempo material para estudiarlo todo pero sí para estudiar mejor los temas seleccionados. Esa debería ser la premisa principal para empezar a poner en práctica esta regla.
Antes de iniciar tu esfuerzo de aquello que produce un 80% de los beneficios deberás realizar una labor de análisis. ¿Qué 20% de tus hábitos de estudio te resultan más prácticos?. ¿Resumes, subrayas y también realizas un esquema de un mismo tema?. ¿Que 20% de los ladrones del tiempo te roban tu tiempo de estudio?. ¿Que 20% de temas suelen ser frecuentes o más importantes en el examen final?.
Puede que haciendo hincapié en aquellas técnicas o rutinas de estudio que te ayudan a memorizar mejor. A reducir un subrayado de temario que solo te lleva a gastar tiempo pero no a mejorar la memorización. O a alejar o eliminar la presencia del móvil u otras distracciones varias, estés logrando incrementar tu rendimiento.
Mejora ya tu productividad en el estudio
Preguntas como las citadas anteriormente permitirán conocer mejor tu productividad en el estudio. También poder aplicar convenientemente el Principio de Pareto. Pero no solo observar tus comportamientos de estudio, sino también los ajenos puede ayudarte a mejorar tu eficacia en la preparación de las oposiciones. ¿Que hacen otros para conseguir grandes resultados?.
Presta atención, haz un ejercicio de autonocimiento y aplica este principio dirigido hacía la productividad. Podrás mejorar los resultados de tus esfuerzos. Podrás tener éxito en tus oposiciones de Educación o Sanidad, y también poder aplicarlo posteriormente en tu vida diaria para mejorar tu bienestar y felicidad personal.
Como método enfocado a la mejora de la productividad, el Principio de Pareto puede ser un gran aliado, que te ayudaría a aprovechar mucho más el tiempo de estudio de tus oposiciones de Educación Física.
Muchas veces no existe tiempo en nuestras vidas para estudiarlo absolutamente todo durante el proceso de preparación de unas oposiciones, pero en ese caso, lo que sí puedes lograr es estudiar mejor los temas que elijas.
Antes de empezar a poner tu esfuerzo de aquello que produce un 80% de los beneficios deberás realizar un ejercicio de análisis. ¿Qué 20% de tus hábitos de estudio son realmente los más prácticos?, ¿Qué métodos te funcionan más? ¿Haces resumes, subrayas y también realizas esquemas de un mismo tema? ¿Qué 20% de cosas que pasan o están a tu alrededor te roban tu tiempo de estudio? ¿Conoces qué 20% de temas suelen ser frecuentes o más importantes en el examen final de tus oposiciones? Son muchas preguntas, pero necesarias para que aprendas a utilizar el Principio de Pareto en la preparación de tus oposiciones de Educación Física.
Puede que poniendo énfasis en aquellas técnicas o rutinas de estudio que te ayudan a memorizar mejor, la cantidad de subrayados del temario que solo te lleva a gastar tiempo (pero no te sirve para mejorar la memorización), o quitar de tu vista el teléfono móvil u otras distracciones, estés logrando incrementar tu rendimiento.
